Clase 187 – Algunos finales teóricos a manera de ejercicios

Para dar una idea más exacta de las condiciones que se requieren para ganar en los finales de caballo y peón contra alfil, mostraremos una serie de finales de corte puramente teórico. Vimos los recursos que surgen de un peón de ventaja en posiciones aparentemente tablas de la partida viva, cuando hay varios peones en acción. Cuando sólo se trata de caballo y peón contra alfil, el final, en cambio, es por lo común tablas, ya que únicamente se gana
cuando el rey que apoya al peón logra dominar las casillas de acceso a dama. En las otras posiciones, en que el rey del bando que actúa sin peón está delante del que amenaza coronarse, el final es tablas, salvo algunas posiciones limitadas en que el peón está en sexta o séptima.

UN EJEMPLO DEL AÑO 1851
En cambio, el final se gana habitualmente cuando el rey defensivo se halla separado del peón ofensivo, pero mucho más claro que todo esto será la inserción de varias posiciones típicas de finales de estudio, algunas de las cuales datan de mediados del siglo XIX. Posición – Kling/Horwitz 1-0

SUTILEZA IMPORTANTE
Mas para tener una idea de lo difícil que es establecer principios generales en este tipo de finales, y de los detalles sutiles que cambian totalmente su horizonte, observemos la misma posición que acabamos de estudiar, con la modificación, aparentemente insignificante, de poner el rey negro, en lugar de en “g8”, en “h8”. Estudio – Berger ½-½

COMO GANA EL PEÓN “c” ( o “f”)
Ahora vamos a estudiar un final de Kosec, aparentemente más difícil, en el cual, si bien el rey que defiende se encuentra muy lejos de la lucha, el peón que amenaza coronarse también lo está, y esta circunstancia obliga a maniobrar con absoluta precisión para pretender la victoria.
Final de – Kosek/Chéron 1-0

EL PEÓN “b” o “g” GANA MÁS FÁCILMENTE
De todos esos peones, el que gana con mayor facilidad es el peón “b” o “g”, pues el alfil cuenta con una sola diagonal para detenerlo, ya que la otra está reducida a una sola casilla y, además, no hay algunas posiciones típicas de ahogado, que se producen en los finales en que el peón que pretende ganar es el “a” o “h”. En estos finales, como veremos a través de un ejemplo, suele producirse alguna variante de entrega del alfil para ahogar al rey enemigo y
después empatar mediante la maniobra que especula con el hecho de que el caballo no sirve para ganar tiempos, y no puede desalojar al rey enemigo por su sola acción.

RECURSOS DE LOS PEONES “a” O “h”
El más antiguo final de este tipo que se conoce es éste de Sam Loyd: Estudio de – Sam Loyd ½-½

PARA EMPATAR EL ALFIL NECESITA DOS DIAGONALES
Y ahora nos resta por ver cómo se gana en los finales en los cuales el peón que intenta coronase está en la columna “b” o “g”. Veamos una posición de la que también es autor Kosek: Posición – Kosek 1-0

UNA EXCEPCIÓN A LA REGLA DE LOS PEONES CENTRALES
El siguiente final de Kling y Horwitz muestra que la regla del empate del peón central no es infalible en aquellas posiciones en que el peón está en sexta o séptima, y el alfil que intenta parar al peón, apoyado por el caballo, actúa en la diagonal corta. En este tipo de posiciones, si el rey del bando en desventaja está contenido por el otro rey y puede ser ahogado, es posible hallar posiciones ganadoras, de lo cual es un ejemplo el presente caso.
Final de – Kling/Horwitz 1-0

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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