Clase 95 – El sacrificio del peón central aislado

El tema del peón central aislado y débil que obstruye las propias piezas es un viejo e importante problema táctico. Tiene reminiscencias con el estudio sobre el peón aislado, pero en realidad está encarado desde distinto ángulo. Se trata, por cierto, del medio para abrir el juego en el centro y de cómo el sacrificio del peón, eje de la contienda, trueca toda la situación estratégica. Las piezas del adversario suelen converger hacia el peón central aislado o retrasado. Esta es una táctica elemental y en realidad indiscutible en su eficiencia. Se acumulan así, por ambos lados, los efectivos para sostener y para agredir al peón retrasado, y, lo que es más importante, para paralizarlo en su acción el que ataca y para intentar avanzarlo el que se defiende. Es una lucha tenaz, persistente en un solo punto, un tanto monocorde, pero a menudo decisiva para el éxito de la partida, ya que el primer cambio en el sector de la agresión, en el nudo de la lucha, provoca una total simplificación, pues los efectivos quedan frente a frente. Esto hace que la máxima importancia no radique en realidad en el peón sostenido y atacado, sino en el cuadro que está delante del peón; por un lado hay que evitar el avance y dominar esa casilla en la que las piezas quedan guarecidas, y por otra parte, para preparar el avance, se hace necesario dominar con el máximo de piezas esa zona.

UNA POSICIÓN TÍPICA
Por ejemplo, esta posición: d4 – Td2 – Td1 – Ab2 – Cf3 contra Td5 – Td8 – Cc6 – Ag7.

El peón de d4 está atacado por cuatro piezas y sostenido por otras cuatro. Es bastante defensa pues el agresor debe tener una pieza más que el agredido para que la ofensiva sea válida. En este tipo de posición, ¿cuál debe ser el razonamiento del atacante? Pues tratar de incidir con sus fuerzas sobre ese peón para ganarlo en algunos casos, pero, en muchos otros, sólo mantener la presión para desviar en el momento oportuno la ofensiva o para realizar la simplificación cuando tenga la certeza de la victoria. “Vale más generalmente la amenaza que la realización de la amenaza”, según un viejo aforismo de Nimzovich, y ésta es una de las posiciones donde eso es más evidente y fácil de probar. En esta posición, si las fuerzas agresoras que hemos puesto con un peón menos tuvieran uno en la columna “c”, con jugar …, c5 pondrían a las agredidas en un grave dilema. Desde el punto de vista del defensor, en cambio, lo que debe tratar de hacer, si se lo permite la existencia de otras piezas (el otro caballo o el otro alfil, por ejemplo), es jugar Cc3 o Ce3, o Cb4 o Cf4, para desalojar la torre de d5 y poder seguir con la jugada liberadora de d5, que es el tema fundamental de este tipo de posiciones.

NUEVO EJEMPLO DE ALEKHINE
Esto lo veremos ahora a través de algunos ejemplos. En uno gana quien puede efectuar este tipo de avance y en el otro no, porque el adversario se lo impide. Iniciaremos el tema con la partida que Alekhine les ganó a tres jugadores chilenos en 1928, y que tiene indudable valor teórico.
Alekhine,A – Castillo/Perea/Anfruns 1-0

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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