Clase 103 – Ventajas y riesgos de imponer la superioridad en un flanco

Tuvimos ya oportunidad de apreciar en los anteriores ejemplos las dificultades que existen para llevar al triunfo una pequeña ventaja posicional como es la que resulta de una mayoría de peones en el flanco alejado de los reyes. Y según esos ejemplos y otros que oportunamente daremos a conocer, podemos dejar establecida una regla de carácter general, que se puede enunciar así: La superioridad de peones en el flanco alejado de los reyes gravita en forma decisiva sobre el resultado de la contieneda en aquellos casos en que la acción se localiza en dicho flanco. Aclarando el alcance de este enunciado podemos agregar que el bando en inferioridad, al verse en la necesidad de actuar en el terreno elegido por el contrario, no tiene oportunidad para valorizar sus peones del otro sector (partida Botvinnik contra Rabinovich). En cambio, en la partida de Grau contra Guimard y en la de Rubinstein, la superioridad de peones fue insuficiente en el primer caso, y en el segundo las cosas fueron más allá: el maestro polaco obtuvo el triunfo reaccionando en el otro sector, y todo porque en ambos casos los bandos en inferioridad no permitieron que la lucha se localizara, y aprovechando pequeñas faltas -fáciles de cometer en este tipo de final- generalizaron la lucha a todo el tablero. De esto se deduce que el bando que dispone de la superioridad de peones debe hacer lo posible, como ya lo dijimos, para localizar la lucha y sólo así pretender el triunfo. De cómo debe maniobrarse en estos casos, Capablanca nos da un magnífico ejemplo en la última partida del match que disputó con Marshall en Nueva York, en el año 1909. El medio juego está casi eliminado en la citada partida. Y la razón es que Capablanca obtiene al salir de la apertura superioridad de peones. Desde ese momento tiene una meta: arribar cuanto antes al final para imponer esa ventaja, y lo consigue de una manera pura, elegante, tan sólo como él sabía hacerlo. He aquí el desarrollo de la valiosa contienda:
Marshall,F – Capablanca,J 0-1

DOS EJEMPLOS MAGISTRALES
De la distinta manera en que se puede utilizar una superioridad de peones en un flanco nos dan cabal ejemplo las partidas que más adelante insertamos. La observación detenida de las mismas nos hará reforzar un principio de capital importancia para el tema que venimos tratando. En el primero de los ejemplos, Alekhine tiene ventaja de peones en el ala de la dama, y su rival, no tan sólo tiene ventaja en el otro sector sino que además posee ventaja material, consistente en un peón central libre. Pero el campeón del mundo apura los acontecimientos en el sector en que está su ventaja, y no obstante estar en inferioridad material dirige el combate, y es el rival quien tiene que jugar con sumo cuidado para evitar la derrota. En el segundo ejemplo, Lasker obtiene en la apertura una mayoría de peones, pero para ello ha sido menester ceder algunas posibilidades a guisa de compensación. Marshall hace lo posible para encauzar el combate por el terreno de su conveniencia, y el esfuerzo de Lasker para contrarrestar esos propósitos es evidente. Los problemas que se le plantean requieren cuidadoso estudio, precisa solución. Uno a uno los preparativos de ataque del ex campeón norteamericano Marshall son anulados, y por fin, al promediar el juego, las blancas tienen alguna tranquilidad. Entonces comienzan a ejercer presión donde está su superioridad de peones, y los acontecimientos giran en torno a este motivo. Las negras ponen todo su esfuerzo para anularlos y las blancas para hacerlos valer. La lucha se localiza. Y triunfan éstas porque su ventaja está allí.

EL FINAL DE ALEKHINE CON EDUARDO LASKER
Por lo tanto se puede afirmar que cuando se localiza la lucha en el sector en que tenemos superioridad de peones hay absoluta seguridad de que el resultado de la acción nos favorecerá, ya sea cuando ambicionamos el triunfo o cuando simplemente tratamos de establecer el equilibrio. Después de la jugada 38 de las negras en una partida disputada en el año 1924, en el torneo de Nueva York, entre Eduardo Lasker (que nada tiene que ver con Emanuel Lasker) y Alejandro Alekhine, se arribó a la siguiente disposición de fuerzas: Lasker,E – Alekhine,A ½-½

OTRA GRAN VICTORIA DEL Dr. LASKER
A grandes rasgos esbozamos en otra ocasión la personalidad del gran maestro Emanuel Lasker. Para juzgar la partida que daremos más adelante conviene tener presentes aquellas observaciones, y así nos resultará más fácil comprender por qué Lasker elige una línea de juego de limitadas posibilidades. En efecto, igual que en la partida que le ganó a Capablanca en Moscú, sigue con la variante del cambio en el Ruy López. Por supuesto, él ignora que reduce el problema de la partida, pero tiene sus razones —y muy importantes para él— para hacerlo: su contendor, Marshall, se destacó siempre por su juego enérgico, de combinación. Eligiendo la variante del cambio en la apertura española obliga prácticamente a cambiar las damas y se invita a pasar de la apertura al final, eludiendo el medio juego. ¿Marshall se resignará a esa situación? No, ¡qué esperanza! Su temperamento agresivo le impulsará a tejer combinaciones a todo trance en lugar de ejercer presión continuada sobre el peón “e” para inmovilizarlo, según se aconseja. Después de los primeros cambios, Lasker tiene una superioridad de peones en el flanco rey, y las negras, aunque obtienen la misma ventaja en el otro sector, tendrán grandes dificultades para hacerla valer, pues hay peones doblados en la columna “c”. Consideremos por un instante la situación de los peones y tendremos una simple conclusión: las blancas juegan prácticamente con un peón de ventaja, ya que los tres peones blancos del flanco dama pueden contener a los cuatro peones negros; en cambio, los peones blancos del flanco rey no tendrían eficaz oposición. Es claro que esta ventaja obtenida en la apertura es siempre a cambio de otras posibilidades. En efecto, las negras obtienen una buena pareja de alfiles y una rápida movilización, que debe considerarse en todo caso como suficiente compensación. Pero Lasker tiene confianza en resolver las dificultades que pudieran surgir de la mayor agilidad de las fuerzas enemigas, y luego en hacer valer su superioridad de peones. La partida fue así: Lasker,E – Marshall,F 1-0

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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