Clase 160 – Las dificultades para centralizar la dama

Guiado por el instinto el jugador novicio trata de ubicar sus piezas menores en las casillas centrales fuertes. En cambio, cuando la experiencia le castiga por sus prematuras incursiones con la dama, exagera la nota y deja a la dama siempre guarecida por los propios peones. Por eso resulta más importante el tema de la centralización de la dama, pues esta pieza necesita ciertas peculiaridades para actuar en esa zona del tablero y además no requiere, como las otras, de sostenes, porque, en todos los casos, cuando se la ataca debe ser retirada, salvo que la agresora sea la propia dama adversaria, pues su enorme valor impide, salvo en muy raras oportunidades, apelar al recurso heroico de sacrificarla.

PARTIDA EXTRAORDINARIA
El ejemplo que sigue es el de la famosa partida 21ª del “match” Capablanca-Alekhine. Capablanca,J – Alekhine,A 0-1

 

EL CABALLO CENTRALIZADO
Pasaremos rápida revista en esta serie de temas a la centralización de otras piezas que no sean la dama, pues el tema tiene características estratégicas muy distintas. En el caso de la dama centralizada, esa posición requiere la seguridad de que la pieza no pueda ser desalojada sin crearse debilidades serias en la conformación de peones. En el caso de caballo o alfil centralizado, quien esto hace, especialmente en el segundo caso, debe estar dispuesto a que la pieza centralizada sea eliminada por el rival para lograr, en cambio, alguna ventaja posicional permanente: un peón pasado en quinta, que suele ser la consecuencia lógica de esos cambios, y aun un peón fuerte en quinta, sin estar pasado, pero con el complemento valioso de una columna abierta a
disposición. El tema del peón pasado debe estudiarse en el tercer tomo, ya que para ubicar en quinta y sacar provecho de esa situación hay que saber
cómo explotar más tarde la ventaja relativa del peón pasado. Nos extenderemos brevemente sobre la centralización de las piezas menores, pero advertiremos que este tema está vinculado al otro. En realidad los temas estratégicos del ajedrez están vinculados todos entre sí, pero una subdivisión
prolija de los mismos, como la que estamos trazando en estas páginas, ha de permitir al aficionado estudioso conocer en todos los casos la familia estratégica
hacia la que se orienta la partida que juega y las consecuencias de la posición que está elaborando. Para centralizar una pieza hacen falta algunos detalles tácticos fundamentales. En primer lugar, que la casilla en la que la pieza se ubique esté en nuestro poder. Es decir, que la dominemos con mayor número de fuerzas efectivas que las del adversario. Además, para que esta centralización sea valiosa debe tenerse la seguridad de que el adversario no está en condiciones de desalojar la pieza sin crearse a cambio alguna debilidad que compense la pérdida de tiempo. En caso de que no se tenga esa certeza, conviene acumular elementos en la amenaza de centralizar la pieza, hasta conseguir triunfar con el plan únicamente cuando se esté seguro de su sólida realización. En síntesis: el viejo y clásico principio del maestro danés Nimzowich, de “que es más fuerte la amenaza que la realización de la amenaza”.
Es claro que en algún momento de la lucha hay que realizar las amenazas, pero de ser posible debe dilatarse la crisis hasta que se tenga la certeza del éxito. Por ejemplo si el blanco ubica un caballo en “e5” en la siguiente posición: 

El adversario jugará …, Cxe5 y en lugar de tener un punto fuerte en la casilla “e5” y disponer de una columna abierta únicamente se habrá conseguido ubicar un propio peón en ese sector, que si bien es relativamente fuerte, resulta al fin menos elástico que en la posición anterior. Si a esa misma posición básica señalada antes le agregamos un alfil blanco en el punto “d3” y uno negro en “c8” y el rey negro en “e8”: 

Lo justo sería antes de jugar Ce5, ubicar el alfil de “d3” en “b5” para clavar el caballo, eliminarlo si es necesario, y poner más tarde el caballo en “e5” sin el riesgo de que sea cambiado.

UN MODELO DEL AÑO 1886
La antigua partida entre Zukertort y Steinitz, disputada en Norteamérica en el “match” por el campeonato mundial de 1886, es un ejemplo característico del tema que ahora nos ocupa: Zukertort,J – Steinitz,W 1-0

EJEMPLO DE NIMZOWICH
Hemos visto la acción de una pieza oportunamente centralizada. En cambio, ahora vamos a mostrar una típica centralización que ofrece defectos serios por el hecho de que el peón que reemplazará al caballo puede ser agredido lateralmente por un peón enemigo: ejemplo – Nimzowich

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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