Clase 125 – Los cambios de una pieza por tres peones

¿Conviene entregar una pieza por tres peones? ¿Ofrece ventaja, normalmente, este cambio? ¿Es verdad que el caballo vale sólo tres peones? Este es un problema que la técnica del ajedrez no ha resuelto de manera concreta aún, ni podrá entrar nunca dentro de las leyes fijas de una teoría. Quizá en este caso, más aun que en el cambio simple de piezas menores entre sí, gravite ese poderoso factor que es la inspiración, ya que cada posición de peones requiere un distinto juicio y una deducción propia. Pero sin el propósito de establecer de manera definitiva éste, ni con el más modesto de resolver muchos problemas de estrategia, trataremos de fijar algunos principios generales que permitirán establecer que los cambios de piezas menores por peones adquieren distinta importancia en el transcurso de la partida. Veremos que si en la apertura difícilmente se justifica la entrega de una pieza menor por tres peones cuando no se logra, además, la iniciativa, en el medio juego esto es un poco más razonable y en el final de la partida suele ser conveniente. Pero veremos también que todo esto se halla supeditado exclusivamente a la configuración de los peones, a la situación que ocupan en el tablero, a la escasa resistencia que les puedan ofrecer los peones adversarios que resten, y en especial a la posibilidad que éstos tienen de avanzar y resistir la presión que la pieza adversaria efectúe, pues habitualmente se hace muy difícil mantener no ya la cohesión de esos peones, sino la existencia de los mismos antes de arribar al final de la lucha. Veremos el tema, tratado a través de algunas partidas maestras en las que indistintamente gana uno u otro adversario, para poder observar cuáles son las causas que gravitan en el desenlace de los cotejos y lograr fijar algunos principios que faciliten el análisis de los ajedrecistas bisoños y aun de algunos que no lo son, que juegan por cierto muy bien … pero “de oído”.

COMO JUGABA TARRASCH EN SU BUENA ÉPOCA
Comenzaremos con una partida que se disputó en el torneo de Ostende de 1906 entre el Dr. Tarrasch, que entonces se hallaba en el apogeo de su forma, y el gran maestro ruso Chigorin, que, en cambio, se acercaba hacia el ocaso definitivo: Tarrasch,S – Chigorin,M 1-0

Más adelante veremos algunos otros ejemplos. En uno de ellos los peones de ventaja están todos en un mismo sector y son libres, lo que les da mayor fuerza.

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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