Clase 208 – La ventaja de la iniciativa

Antes de penetrar de lleno en la técnica de estos finales expliquemos un factor que tiene decisiva importancia: la acción de la torre en el mismo momento en que se inicia el final. La torre agresiva posee una ventaja vital contra la torre defensiva. La ventaja de la iniciativa, la posibilidad de asumir primero el ataque a los peones rivales, es casi siempre decisiva. Para evitarlo, es habitualmente mejor contraatacar que resignarse al papel pasivo de una defensa.
Veamos: 

Se trata de una posición absolutamente simétrica. ¿Quién está mejor? Desde el punto de vista puro de la lógica, la posición es absolutamente equilibrada, pero no es así. En esta posición está mucho mejor quien juega primero. La ventaja de la iniciativa es casi decisiva. Quien juega, ubicará su torre en una columna abierta, por ejemplo, en “b1” (“b8” para las negras), para seguir inmediatamente con: Tb5 (…, Tb4), atacando el peón “a” rival. Esto permitirá tener una torre agresiva en “b5” (“b4”), que ataca al peón de “a5” (“a4”), contra una torre defensiva, la de “a8” (“a1”); la comodidad de quien tenga esta posición dominante será extraordinaria.

UN PRINCIPIO VITAL
El principio estratégico que justifica la importancia de la ventaja de un tiempo en las conformaciones simétricas de peones es el siguiente: una torre necesita dos tiempos para atacar a cualquier peón adversario cuando no está en una columna abierta y cuando tiene peones propios delante de los peones rivales. Quiere esto decir que quien inicia las maniobras agresivas obliga a la torre rival a inmovilizarse en el sostén de sus propios peones desde atrás de los mismos, lo que le resta movilidad. Nada de eso pasaría si la posición que acabamos de dar no ofreciera simetría en la situación de los peones y las negras, por ejemplo, pudieran ganar un tiempo en mérito a la posibilidad de atacar de frente a algún peón rival. Observemos la posición que damos enseguida: EJEMPLO 2

En esta posición, prácticamente la misma a que llegamos en el EJEMPLO 2, la única posibilidad de victoria de las blancas estriba en poder sacar la torre de “a8”, dando jaque, para coronar el peón rápidamente y ganar la torre, o atacar un peón adversario para cambiarlo por el de “a7”, recobrar la autonomía
con su torre ahogada en “a8” y hacer rápidamente tablas en lugar de tener que soportar un largo final. Analizando sobriamente se observa que el peón “f7” no corre peligro de ser atacado, porque la torre negra al capturar el peón de “a7” lo defiende. El punto fuerte para escudar al rey es, pues, la columna “f”, ya que no hay riesgo de que sea atacado con éxito el peón que cubrirá al rey negro de los jaques rivales.

DÓNDE NO TIENE IMPORTANCIA UN PEÓN MÁS. Para facilitar el raciocinio del jugador se puede anticipar que este final es tablas, ya perdiendo las blancas el peón “a7”, o teniéndolo de ventaja. Por ejemplo, si se sacan del tablero los tres peones negros del ala rey y los dos blancos de ese sector, el final es también tablas, pues no es posible sacar la torre sin perder el peón. La técnica es la siguiente: debe conservarse el rey negro en “g7” o “h7”, y cuando el rey blanco va a “b1”, atacando la torre negra, replegarse con ésta para después, a medida que avance el rey, colocarla en la octava (primera) línea y cuando el rey defienda el peón de “a7”, dar jaque. ¿Y por qué dejar el rey negro en “g7” o “h7”?, preguntarán algunos ajedrecistas bisoños, pero impacientes, que no se resignarán a este papel pasivo del rey en el siguiente final: 

Pues porque apenas salga el rey de la segunda línea, el blanco puede dar jaque y luego coronar el peón. Y si para evitar estos jaques en la primera línea, el rey negro juega a “g7” y luego a “f7”, entonces viene el chiste táctico ganador de Th8, para seguir, si …, Txa7, con Th7+, ganando la torre. Esto es muy elemental para los jugadores avezados y ha de ser, en cambio, muy instructivo para los principiantes. Y no debe olvidarse que del conjunto de sutilezas tácticas de este tipo se hacen los grandes problemas que iremos desentrañando una vez que sepamos estas cosas elementales.

ENSAYO DE MANIOBRA TÍPICA
Conocido esto, que es muy importante, volvamos al ejemplo 3. EJEMPLO 3 – ½-½

En este primer paso sobre finales de torres hemos visto, pues, cosas elementales pero muy necesarias para comprender temas más complejos que iremos desarrollando y que han de interesar aún a los jugadores de primera fuerza, que, como dice Alekhine, están lejos de ser infalibles en la partida práctica e ignoran muchas cosas aún. Como es natural, no las desentrañaremos nosotros, pero sí recopilaremos lo que la experiencia ha enseñado hasta ahora. Que es mucho.

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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