Clase 129 – El sacrificio estratégico de calidad

Nos ocuparemos ahora de un ameno tema de estrategia que constituye un recurso magnífico en infinidad de posiciones y que tiende a mostrar lo relativo del valor teórico de las piezas y la íntima manera en que éstas se hallan vinculadas a la unidad toda de la partida. Veremos como no conviene aferrarse en demasía a la posesión de material, y de qué forma el sacrificio oportuno de calidad (cambio de torre por alfil o caballo) es el eje de muchas victorias aparentemente imposibles. Antes debemos establecer cuál es la verdadera importancia de las torres en las partidas de ajedrez. Estas piezas son poderosísimas y vienen a ser lo que la artillería en la guerra. De movimientos pesados, necesitan para avanzar que el terreno esté despejado. Por esa razón, a medida que se van cambiando las piezas acentúan su importancia, y en los finales de partidas son de una fuerza excepcional. El secreto de la plenitud del poderío de estas piezas está en la existencia de columnas abiertas y en la posibilidad de que por intermedio de ellas puedan colocarse en la séptima línea, donde su poder se centuplica. Esto indica que no es posible maniobrar holgadamente con las torres hasta el prefinal o final de las partidas y que en el medio juego y en el planteo su eficacia no es superior a la de las piezas menores. Esto justifica que en determinados momentos, ya sea para decidir violentamente la lucha o para eliminar piezas valiosísimas rivales, se apele al recurso de entregar la calidad. El sacrificio de calidad se hace eficaz en aquellas posiciones de bloqueo o semibloqueo en las que hay cadenas de peones que prácticamente anulan a las torres. En ese tipo de posiciones los caballos multiplican su efIcacia y suelen, si están situados en el centro, valer más que una torre.

EFECTO PSICOLÓGICO DEL SACRIFICIO
Además un fenómeno psicológico contribuye a dar fuerza a estos sacrificios. Generalmente, si se entrega calidad para llegar a un final y no para ganar inmediatamente es porque se está obligado, o poco menos. El adversario cree, con alguna razón, que se le ha entregado ese material por obra y gracia de su propio esfuerzo y tiende, por una inevitable cuestión vanidosa que está en la médula misma del individuo, a menospreciar la situación adversaria y exagerar las bondades de la propia. Luego, cuando comienza a advenir que la situación se complica, trata de conservar a toda costa el material ganado y juega mezquinamente, sin vuelo en la inspiración, porque le preocupa más el problema casi personal de mostrar que es capaz de conservar la ventaja adquirida que el más amplio panorama de toda la partida.

DISTINTO ESTADO DE ÁNIMO DEL JUGADOR
En cambio, quien entrega calidad va en busca de los grandes planes. Sabe que, si no apremia la situación y no saca todo el provecho en el medio juego, tendrá un final perdido, y agiganta su efIciencia. En ese momento hay, pues, un bando con ventaja material, y desventaja mental de quien la conduce, por el limitado horizonte de mantenerla, y del otro lado un bando con las posibilidades de un final perdido, pero con un jugador que está dispuesto a las mayores audacias. Y sucede en la partida práctica que generalmente estos sacrificios, aun en la circunstancia corriente de que sean faIsos, dan resultados magníficos. Pero más expresivos que toda consideración serán los ejemplos que daremos. Podrían llenarse páginas con ellos, pero nos concretaremos a escoger unos pocos, divididos en temas distintos, ya que veremos cómo es de generoso en perspectivas este sacrificio, tanto para decidir rápidamente complejos problemas estratégicos, como para asegurarse ventajas posicionales, cuyos frutos se observan mucho más tarde, para hacer de una cadena de peones defectuosos una pujante avanzada de infantería y aun para asegurarse planteos favorables.

EL SACRIFICIO DE CALIDAD EN LOS PLANTEOS
Veremos una variante de la defensa Francesa a través de una partida que muestra hasta qué punto brinda recursos esa típica maniobra de entregar calidad a cambio de ventajas estratégicas apreciables en el centro del tablero: Irume,A – Grau,R 0-1

POR ERROR Y LUEGO POR AMOR PROPIO
Observaremos ahora un ejemplo, que es en realidad una prueba dada por Capablanca de que la famosa trampa de Monticelli, cuyo único secreto es la ganancia de una calidad, no basta en la partida viva para ganar: Euwe,M – Capablanca,J ½-½

EN LA APERTURA VIENESA
Muchos son los detalles estratégicos de planteos que muestran oportunos sacrificios de calidad y que sirven para probar la riqueza de este tema, que se extiende a numerosas posiciones. Una de ellas es la que nace de la apertura Vienesa, en la siguiente variante: Blake,J – Skillicorn 1-0

LA DEFENSA PHILlDOR Y UN ANÁLISIS FALSO
Veamos otro ejemplo de la defensa Philidor: Defensa Philidor – -+

TAMBIÉN EN EL VIEJO RUY LÓPEZ
Y finalmente, para no exagerar el número de ejemplos, mostraremos finalmente uno de la apertura Ruy López, ensayado en la partida entre Palau y Fleurquin: Hounie Fleurquin,C – Palau,L 0-1

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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