Clase 210 – Resumen de lo estudiado

Estos finales son tablas cuando el rey que lucha contra el peón está delante de éste y si la torre que coopera con el rey contra el peón está en la tercera línea. También sabemos que en estos finales la torre debe pasar a la octava línea justo cuando el peón llega a la sexta línea, para dar jaque desde atrás al rey que apoya el avance del peón. También sabemos que la torre que lucha contra el peón debe estar lo más lejos posible del peón cuando el rey del bando en desventaja ha sido desalojado de la columna en la que el peón avanza. Para hacer el máximo de resistencia debe estar separada tres columnas del peón que avanza. Otro detalle importante es el que surge de la gran resistencia y la abundancia de posiciones de empate que emanan de la buena ubicación del rey cuando éste lucha de costado contra el peón y el rey que apoya a éste se encuentra delante del mismo. En esos casos debe colocarse el rey separado por una casilla del peón que avanza y, de ser posible, mantenerlo en línea horizontal con el rey rival o con el peón. Por ejemplo: contra un rey blanco en séptima y un peón blanco en sexta, la buena ubicación del rey negro es “g7” o “g6”. Y finalmente hemos llegado a los finales en que el peón se encuentra contenido por la torre, el rey que apoya al peón está atrás de éste y el rey adversario se halla separado dos columnas del peón que avanza. Estos finales se ganan sólo cuando entre el peón y la torre hay menos de tres casillas de diferencia. Por ejemplo: pe5 y Re4 contra Te8. Pero son tablas cuando hay tres casillas entre ellos; por ejemplo: pe4 y Re3 contra Te8. Y también se ganan cuando el rey del bando en desventaja está en la columna “a” o “h”, por las posibilidades que ofrecen las abundantes posiciones de mate que se producen. El secreto de la victoria en este final, que transformaremos en el final número 12, es el de mantener alejado al rey negro en la banda, o sea que para ganar hay que perpetuarse con la torre en la columna “g”. EJEMPLO 12 – 1-0

Ahora veremos un nuevo y sutil ejemplo, también original de Cheron, que tanto se especializó en la técnica de estos finales. EJEMPLO 13 – 1-0

Y aquí podemos ver la misma posición que en el ejemplo 13, pero tocándole jugar a las negras. EJEMPLO 13A – ½-½

 

ALGUNAS CONCLUSIONES FUNDAMENTALES
Como resumen de todo lo que hemos visto podría establecerse lo siguiente: que la posición ideal para combatir a un peón cuando el rey que lo apoya está delante del mismo es aquella que permite al monarca que se defiende estar en el costado corto, o sea el que ofrece un menor espacio entre el peón y la banda (si se trata de un peón “e”, el costado rey, o si se trata de un peón “d”, el ala dama). Esto permite que la torre que lucha contra el peón esté en el costado largo, o sea el que deja mantener tres columnas o más libres entre el peón y la columna que la torre ocupa. Cuando el rey que lucha contra el peón está separado dos columnas de éste, sólo hay probabilidades de tablas cuando el peón está en segunda o tercera línea. Apenas el peón llega a la cuarta línea, el final se gana matemáticamente, cualquiera que sea la situación del rey defensor, pues si bien la posición de la banda da probabilidades de mate, en cambio las otras tienen otra deficiencia grave. Si, por ejemplo, el rey en desventaja se halla en la columna “g”, la torre que lo detiene en la columna “f” y el peón en la columna “d”, la torre que colabora con el rey defensor, que se halla en la columna “g”, estará necesariamente separada del peón “d” por sólo dos columnas libres en su mejor posición, que sería siempre la columna “a”. Y sólo hace tablas la torre que está separada tres columnas del peón que avanza.
Ahora estudiaremos algunos finales en los que el rey de la defensa está en el costado largo, o sea si, por ejemplo, el peón que avanza apoyado por el rey se halla en la columna “e”, el rey en desventaja se encuentra en la columna “c” y su torre en el costado corto, o sea el de rey. En síntesis, para nuestra definición, costado largo es el que deja más espacio entre el peón y la banda y costado corto, el que deja menos columnas libres. Veamos un famoso ejemplo de Kling y Horwitz, que ya en 1851 estaban preocupados por la técnica de estos finales. EJEMPLO 14 – 1-0

EL PEÓN DE LA BANDA (“a” o “h”) OFRECE MENOS POSIBILIDADES
En cambio, con el peón de la banda es muy difícil ganar en casi ningún caso cuando este peón está muy atrasado o cuando la torre que lo apoya se encuentra delante del peón que avanza, o cuando es el rey el que está en esa situación. Pero no nos extenderemos sobre esos finales técnicos, que podrían dar lugar a docenas de estudios como el presente, ya que existen textos voluminosos que los trazan sin agotarlos en todas sus sutilezas. Con lo visto nos ingeniaremos para entrar en los finales de partidas de torres y peones, finales prácticos que nos serán muy útiles. Por otra parte, se amoldan mejor a este curso nuestro, que más que un curso de técnica pura es un curso de alta estrategia del ajedrez en todos sus aspectos. Y veremos de qué manera gravita ésta en los finales de partidas de torres y peones.

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Soy German Spata ,Maestro FIDE Argentino , me dedico a formar jugadores con perfil competitivo. Actualmente gran parte de mis alumnos tienen objetivos serios en ganar los Campeonatos Nacionales Amateurs (Sub 2300/2000/1700) y Nacionales Infantiles.

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